Si estás familiarizado con el trabajo que realizan los cuidadores de mayores, sabrás que, además del aspecto físico, también deben otorgar especial importancia a consideraciones psicológicas, tanto propias de los cuidadores, como de las personas a quienes cuidan.

Muchas personas de edad avanzada pueden presentar un estado físico y psicológico bueno, pero también hay casos en que sufren algún grado de deterioro físico o cognitivo (o una mezcla de ambos). ¿Cómo debes actuar en estos casos?

El envejecimiento, para su estudio científico, se debe abordar con una perspectiva holística. Las partes principales que se deben tener en cuenta para describir el envejecimiento son: la biológica, la psicológica y la social. Los estudios actuales otorgan gran importancia a la percepción subjetiva del estado psicológico de la persona mayor, siendo fundamentales la autoestima, la confianza en uno mismo y la sensación personal de la propia salud y bienestar. Estos aspectos se han encontrado fundamentales para la longevidad y, por otra parte, para la calidad de la vida.

Los estudios actuales otorgan gran importancia a la percepción subjetiva del estado psicológico de la persona mayor.

Los condicionantes normales en la vida de las personas se viven de una forma diferente cuando se alcanza la tercera edad. Esto puede originar estados de alteración nerviosa y ansiedad o tristeza con tendencia a la depresión. La consulta a un psicólogo en muchos casos sería fundamental pero hay un alto porcentaje de personas mayores que se muestran reacios a visitar a este profesional. También en ocasiones tienen problemas económicos para hacerlo y en otras no se dan cuenta de esta necesidad.

La psicología de las personas mayores

En ocasiones, el deterioro propio del envejecimiento se traduce en alteraciones de conducta, que incluyen una mayor irritabilidad, dificultades para leer o escribir, despistes, cambios en el estado de ánimo, aletargamiento o tristeza.

De ahí la gran importancia de un estilo de vida activo y saludable, que incluya la realización de actividades de estimulación cognitiva y la intervención para continuar con hábitos y rutinas, que generen en la persona una sensación de utilidad y autonomía.

Causas de los cambios psicológicos

Hay muchas circunstancias que pueden incidir en el carácter de una persona de edad avanzada. A los cambios físicos propios de la edad, pueden unirse circunstancias personales, como pérdida de amigos, familiares o parejas, cambios de residencia habitual, empeoramiento del estado de salud o mala alimentación y falta de ejercicio físico moderado.

Cómo apoyar

Además de los cuidados físicos, utiliza estos recursos cuando cuides a una persona mayor:
Apóyale en sus decisiones y respétalas.
– Anímale a ser autónomo y ayúdale en lo necesario para conseguirlo.
Acompáñale en citas médicas o revisiones para que se sienta apoyado.
Escucha su opinión.
– Dale tiempo para hacer las cosas a su ritmo.
Inclúyelo en las actividades familiares o sociales.
Pídele ayuda, para tareas que pueda realizar. Todos necesitamos sentirnos útiles.

Como cuidadores de mayores sabemos que el trato adecuado mejora la calidad de vida y nos hace más felices. Te animamos a poner en práctica estos consejos.

Quieres que hablemos de algún tema en especial sobre los aspectos psicológicos de los cuidados a mayores? puedes escribirnos en nuestro formulario de contacto, estaremos encantados de ayudar con más temas.

Compartir en tus redes sociales...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin